Cautivate
Tu silencio se hizo complice de mi dolor y mi soledad. Y así, como si el suelo se quebrase sin previo aviso, me adentré ciegamente en el desierto. Y la desorientación se hizo salvaje, asesina, transformando el desierto en un averno atrapante. Desgarrador. Ya no hay pausas, no hay descansos. No hay salida a la vista. No hay horizonte.
Y acá los angeles son rojos y vuelan sin alas. Son seres que transtornan el aire con sus ideas. Presagian la muerte y lloran el futuro. Un futuro que invocan en mi sien, ahogando mis esperanzas.
El calor es agoviante. Paralizante. Y cada paso arrastra infinitas penas. Cada paso es perpetuo. Y solo Dios sabe la distancia que nos separa.
Y acá los angeles son rojos y vuelan sin alas. Son seres que transtornan el aire con sus ideas. Presagian la muerte y lloran el futuro. Un futuro que invocan en mi sien, ahogando mis esperanzas.
El calor es agoviante. Paralizante. Y cada paso arrastra infinitas penas. Cada paso es perpetuo. Y solo Dios sabe la distancia que nos separa.

Ojalá hoy sonrías y no sufras mi dolor.
Ojalá que cada paso sea hacía el mismo lugar.
Ojalá la mística presencia quiera que algún día lleguemos.
Ojalá, mi princesa, podamos volver a soñar.
Que estés bien.
Ojalá la mística presencia quiera que algún día lleguemos.
Ojalá, mi princesa, podamos volver a soñar.
Que estés bien.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home