.y que inundes mi dolor

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Nombre: *visceral

la eternidad esta ahí esperandonos, como el mejor sueño y el peor temor.

lunes, octubre 16, 2006

rompe el cristal.

viernes, octubre 13, 2006

¿Quién eres?

¿Cuál es la realidad? ¿Es acaso mi ingenua fantasía? ¿O sos vos? Hoy no se quién sos.
No se donde habito. Me pierdo en algún lugar entre mis sueños, mis espranzas y nuestro pasado. No se como reaccionar. No se si esperar o caminar; si dormir o abrir mis alas y despegar. No puedo volver, y no quiero seguir. No sin vos.
A veces caigo en picada entre tantos universos, y el presente me abraza con su fría realidad. Esta supuesta soledad es insoportable.
Y como una utopía, el destino espera al final de este laberinto.

Enseñame a salir.

Te espero. Hoy. Siempre.


domingo, octubre 08, 2006

Mi pequeña princesa

La realidad se volvio ficción al escuchar tu voz. Fue un haz de vida en medio de la desespración. Y te redescubrí. Y así mi alma se hizo paso entre la nada y logré salir. Y aca estoy, sonriendo a la espera de tus ojos. De tu pronta llegada. Y de quién que sabe que nuevo destino. O por ahí no tan nuevo. Ojalá.
Y te amo por lo que sos. Por lo que producís. Por te escucho reir y me río, aún sin saber por que reís. Porque tu voz ilumina mi vida. Porque llenás mi alma de placer. Porque hacés lo de imposible algo cotidiano. Porque me sacas de todo el mal y me llevás a algún paraíso.

Porque sos la razón de todo.
Porque todo empieza y termina en vos.

Te amo simplemente porque sos lo más hermoso que existe.


Sé feliz.

Nadie puede separarnos.

jueves, octubre 05, 2006

Cautivate

Tu silencio se hizo complice de mi dolor y mi soledad. Y así, como si el suelo se quebrase sin previo aviso, me adentré ciegamente en el desierto. Y la desorientación se hizo salvaje, asesina, transformando el desierto en un averno atrapante. Desgarrador. Ya no hay pausas, no hay descansos. No hay salida a la vista. No hay horizonte.
Y acá los angeles son rojos y vuelan sin alas. Son seres que transtornan el aire con sus ideas. Presagian la muerte y lloran el futuro. Un futuro que invocan en mi sien, ahogando mis esperanzas.
El calor es agoviante. Paralizante. Y cada paso arrastra infinitas penas. Cada paso es perpetuo. Y solo Dios sabe la distancia que nos separa.

Ojalá hoy sonrías y no sufras mi dolor.
Ojalá que cada paso sea hacía el mismo lugar.
Ojalá la mística presencia quiera que algún día lleguemos.

Ojalá, mi princesa, podamos volver a soñar.
Que estés bien.

miércoles, octubre 04, 2006

.realidad

Imagenes. Miles. Que entran y salen como flechas sobre mi frágil realidad. Y no hay tiempo a una reacción. No hay lugar a una razón. Simplemente prevalece el instinto de conservación, de protección. Ese instinto que un su momento se refugio en ilusiones necias. En irrealidades creadas por un deseo de superar lo insuperable, de querer crear la perfección desde cero. Y realmente llegué a pensar que pasaría inadvertido. Que sería un paréntesis en la busqueda de la utopía. Y que luego, seguiríamos nuestro viaje, sin sobresaltos. Pero cuando reaccioné, el desierto se había impuesto a mi alrededor. Se había avalanzado sobre mí como un vil animal de caza, surgido de las profundidades de mis miedos.
Y es un desierto creado a medida. Un lugar hecho por y para mí. Lleno de tormentas internas, de fríos y de eternas noches. Todo creado para que lo único que encuentre sea incretidumbre. Sin embargo, esporadicamente surgen tus palabras. Surgen como un oasis en el medio de tanto vacío. Y son sencillamente eso...un oasis.

Un lugar donde puedo refugiar mis miedos. Donde puedo, aunque sea por un segundo, descansar.
Pero ellos no me indican como seguir. No me inidcan donde ir.

Simplemente me mantienen vivo a la espera de alguna nueva realidad.

martes, octubre 03, 2006

Bienvenidos

Primer post.


En medio de una voragine de sucesos cuyo único fin es llegar acá. ¿Quién sabe donde estamos y hacia donde vamos?
Estamos a un paso. Y a su vez, a más de mil kilómetros. Pero ese paso es mucho mas doloroso que un millón de años luz. Un paso por momentos inalcanzable. Imposible de concebir. Pero a la vez, un momento por el cual llevarías tu ser hasta cualquier extremo.

Consumido integramente por la más pura impotencia, vivís tratando de mantener firme, aún cuando estas practicamente de rodillas. Todo sea por llegar. Todo sea por regresar.
Pero aún así, sin rumbo y sin timón, viajamos, salimos, volvemos y morimos.



Cada día morimos un poco más.




Bienvenidos (al centro de una irrealidad).